Para mí, una ocasión especial es sinónimo de Michelangelo’s. El mejor ambiente, la mejor comida, y por supuesto, el mejor vino. Tortellinis alla Parra, acompañados de un exquisito vino blanco “Cosecha Tardía de Bodegas Norton 2008″. Y no olvidemos la ubicación dentro del restaurante, en el exclusivo mezzanine, solamente con capacidad para cuatro mesas.
Mesa # 1: Yo.
Mesa # 2: Una pareja beniana.
Mesa # 3: Otra pareja beniana, acompañados de una pequeña hija.
Mesa # 4: Una pareja de completos desubicados.
La noche empezó tranquila, todo bien, hasta que llego la pareja de la mesa # 4; Un par de desubicados vistiendo ropa extremadamente casual, de estas marcas truchas A&F y AE (Abercrombie & Fich y American Eagle, por si acaso) que se saben que son truchas a un km. de distancia. Uno no puede ir a Michelangelo’s vestido de esa manera, pero de ahí no pasó nada. Cuando llego la pareja de la mesa # 2, seguía todo en orden, pedían buenos vinos y entradas decentes. La cosa empezó cuando llegó la pareja de la mesa # 3. Se habían conocido con la pareja de la mesa # 3, así que los saludos afectivos empezaron a volar, literalmente volar por entre las mesas, así que se armó un griterío. Saludos iban y venían, y mi mesa en el medio. La cosa se calmó un poco cuando llegaron los platos ordenados por la pareja de la mesa # 3. Lo más remarcable fue que pidieron bife con papas fritas. Si, bife con papas fritas en Michelangelo’s. El colmo de la ordinariez.
La noche seguía tranquila hasta que terminaron el plato fuerte y otra vez volaron los comentarios de mesa en mesa. Por suerte la parreja de la mesa # 2 se dió cuenta que estaban metiendo mucho barullo, que movieron sus sillas y se apegaron a la mesa # 3. Ahí fue cuando el show empezó. La conversación con contenido excesivamente exagerado empezó. Resulta que ambos eran Arquitectos, estudiados, masterados y Doctorados, si doctorados, en el exterior. despúes resultó que la pareja de la mesa # 2 tenían un hijo que practica piano clásico 15 horas al día. Tambien habían comprado una camioneta en US$ 4000 y habian invertido en ella US$ 30000, despúes que el siendo arquitecto, había construido un templo para 5000 personas en dos meses y medio. Después el otro, para no quedarse atrás, había vuelto al Beni y de pasar a diseñar jardineras para las aceras, le habían encargado el reconstrucción de todas las plazas y plazuelas del departarmento. Y así seguían toda la noche, hasta que me dije que ya era el colmo y de manera educada, pedí la cuenta y me fuí.

La pucha, ¡ya es el colmo!, Gracias a mi artículo sobre los quiz que estaban proliferando el la estatustósfera del Facebook, estos ya se han calmado y cada día es menos lo que se ve de eso, pero ahora ha llegado una nueva plaga, los test de los sacasuertes: Galletas de la Fortuna, Amuletos para la suerte, Cajas de Pandora, Oráculos, Tarot, Tréboles, Chismes Inventados, Chismes supersecretos, dejemonos de mamar. Solo faltaría que cualquier rato aparezcan sucusales de de los que te hechan las hojas de coca, el birro del té y el café, quiromantes y por último, que Berta Carmiña o Agatha, la profetisa del amor se creen un grupo o una página.








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