Es para alarmarse, la situación de tensión que está presente, entre el gobierno de Bolivia con el gobierno de Perú. Pero ya fue el ápice las declaraciones del canciller peruano, pidiendo SEGURIDAD para los residentes peruanos en Bolivia. Estas declaraciones tienen raÃces en la confrontación del gobierno Chileno con el gobierno Peruano, debido a sus problemas limÃtrofes, los cuales ya están siendo analizados por organizaciones mundiales, como son las ONU y el Tribunal de La Haya, aumentadas por al rueda de prensa del canciller Choquehuanca, diciendo que ” no permitirá que ningún tercero se interponga entre Bolivia y su salida al mar.” El ingenuo gobierno Boliviano, esta aferrado a una promesa por parte de la presidenta Chilena, Michelle Bachelet, que no tiene sustento polÃtico, ya que en Chile si existe una oposición bien establecido, y no dejará que la Presidenta, en un delirio femenino, regale un pedazo de territorio nacional chileno.
Después de leer “La Divina Comedia” del infame Dante, se viene el análisis del Infierno, cada uno de sus cÃrculos y su connotación con la actualidad. Pasaremos por cada uno de los circulos, su etimologÃa, mitologÃa y quienes serán los condenados que terminaran la eternidad en esos cÃrculos. Empezaremos más tarde con el primer cÃrculo, el Limbo.

Un joven emperador de la antigua China, estaba en busca de esposa, asà que luego de una amplia y vasta selección de doncellas candidatas, solamente quedaron tres, a las cuales, nuestro joven Emperador decidió someter a una última prueba.
Les dió a cada una de ellas una semilla, y les pidió, que al cabo de seis meses, volvieran con sus semillas germinadas en flor, y la doncella que tuviera las más hermosas flores, serÃa la elegida.
Asà que cada una partió a cuidar de su semilla.
Nuestra más joven doncella, cuidó con mucho cariño y ternura a su semilla, le proveÃa de agua y los rayos del sol, pero la planta no germinaba. Intentaba muchos artificios botánicos, pero ninguno pudo hacer germinar la planta.
Asà que, pasado el perÃodo de seis meses, las doncellas volvieron al Palacio del Emperador. Mientras que las otras dos doncellas ostentaban hermosas plantas adornadas de las más bellas flores, nuestra joven llevó su maceta vacÃa. El Emperador observó las plantas de las otras dos doncellas, y también observó con detenimiento la maceta vacÃa de nuestra joven doncella.
Luego volvió a su trono y anunció que ya habÃa escogido a la doncella que serÃa su esposa.
Llamó a nuestra joven y le dijo: -Tu, mi joven doncella, has sido escogida para ser mi esposa-
Las otras dos señoritas le reclamaban al Emperador, alegando que la joven no habÃa llevado planta o flor alguna.
El Emperador les dijo con serenidad: -Esta joven, a pesar de haber retornado a Palacio con una maceta vacÃa, ha mostrado más virtud que ustedes dos, ya que, las semillas que les he entregado a cada una de ustedes, eran ESTÉRILES-.
